Peso y preocupación: «¿Está muy flaquito?»

bebe

Es común que esta preocupación aparezca en la consulta. Muchas veces no es de la familia sino del entorno: «la abuela dice que lo ve muy flaco», «el primo tiene la misma edad y es el doble»; «en el jardín dicen que come muy poco».

Esto, sumado a que muchas veces acercándose el año los bebes empiezan a ser selectivos y comer «poco» (para nuestras expectativas) lleva a gran angustia y, a veces, a buscar estrategias del tipo «que coma lo que sea pero que coma», e introducir alimentos ultraprocesados (patitas de pollo, galletitas, postrecitos, grandes cantidades de lácteos). Esto fomenta y empeora la selectividad y la neofobia alimentaria y se crean círculos de consumo muy difíciles de desarmar.

Usamos en pediatria las tablas de percentilos: curvas que son solo una herramienta para vigilar el crecimiento. Pero no son más que eso: herramientas.

Las curvas más «bajas» no son patológicas ni son niños «muy delgados»: si un niño crece en el percentilo 3, por ejemplo (la curva más baja) y siempre creció así y es sano, NO NOS PREOCUPA. Es su curva de crecimiento, y si es un niño que juega, se desarrolla, canta, baila, se quiere tirar de la cama, está bien. El percentilo 3 es tan sano como el percentilo 50.

Otro tema es si venía creciendo en la curva del medio (percentilo 50) y de repente pasó a la curva de percentilo 3: ahí tenemos que estudiar qué pasó. Tambien hay que evaluarlo en relación a su altura. Cada niño es un mundo y hay mil factores a evaluar.

No se puede obligar a un niño/a a comer: comerán lo que su hambre les indique, ni más ni menos, si tienen acceso a alimentos sanos. Los productos ultraprocesados tienen sustancias (glutamato monosódico, jarabe de maíz de alta fructosa) que generan circuitos cerebrales similares a la adicción. Se siguen consumiendo no por hambre, sino por necesidad. Es por eso que, hoy más que nunca, tenemos que entender que como adultos somos absolutos responsables de lo que le ofrecemos a los chicos (al menos en nuestro hogar).

Seamos soberanos de nuestra alimentación ¡La información nos empodera!

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email
Share on whatsapp
WhatsApp