El verano, los chicos y el dengue: tips para los más chicos y qué repelentes funcionan

Sabrina Critzmann

Columna publicada en Bigbangnews

El año está llegando a su fin y hay ciertos parámetros que lo demuestran: las veredas ya están florecidas, los días son cada vez más largos y el calorcito ya se hace notar. El verano está cerca y esto significa que no falta mucho para que aparezcan los protagonistas de esta estación: los mosquitos.

Los mosquitos son seres muy molestos, que generan picaduras que pueden ser insoportables. La picadura en sí no es peligrosa, a menos que nos rasquemos y se nos infecte con alguna bacteria. Sin embargo, además de que no queremos que nuestros hijos e hijas se sientan incómodos y no paren de rascarse, es importante mantener alejados a los mosquitos para evitar el dengue, una enfermedad muy común en nuestro país desde hace ya unos años.

¿Qué es el dengue?

Es un virus que causa una enfermedad infecciosa. Lo transmiten las hembras del mosquito Aedes aegypti. Si el mosquito se alimenta con sangre de una persona que tiene dengue y luego pica a otra persona, se puede transmitir el virus.

Los síntomas

Después de un período de incubación de cuatro a diez días, la persona puede presentar fiebre alta, dolor muscular, dolor retroocular, dolor abdominal, vómitos, náuseas y sangrado nasal. Es importante consultar con un médico y no automedicarse. Si bien no hay un tratamiento específico, muchas veces se requiere soporte médico para evitar el dolor y la deshidratación.

Necesitamos prevenir el dengue y esto se logra con medidas sociales en las que todos tenemos que comprometernos. ¿Cómo podemos ayudar? Es importante evitar que se estanque el agua en piletas, tapitas de gaseosas, floreros y gomas viejas; entre otros lugares. Hay que prestarle atención a todo lo que pueda acumular agua y descartarlo.

¿Cómo protegemos a los niños del dengue?

A continuación, les dejo algunos tips para cuidar a los más chiquitos del dengue:

  • Colocar mosquiteros en las ventanas y tules sobre las cunas y cochecitos. El último punto es importante aplicarlo, sobre todo cuando salimos al atardecer que es cuando más pica el mosquito.
  • Colocar tabletas o líquidos repelentes en las habitaciones, a un metro y medio de las cunas; y espirales en el exterior.
  • Existen dispositivos (botón o pulsera de citronella y repelente ultrasónico) que no tienen eficacia probada contra el mosquito. Si se decide utilizar, es importante evitar colocar sobre la piel del bebé y de los niños.
  • La citronella es una planta que repele a los mosquitos por su aroma. Sin embargo, las preparaciones comerciales con citronella para colocar sobre la piel se «lavan» rápidamente y pierden efecto en minutos, sobre todo contra el mosquito Aedes aegypti.
  • En menores de dos meses, no se sugieren repelentes.
  • En mayores de dos meses (y adultos incluidos) se sugiere el uso de repelentes con DEET (N N-diethyl-m- toluamida). Existen productos comerciales que tienen una concentración de hasta un 25 por ciento (no se recomienda una concentración mayor a un treinta por ciento). La concentración del producto condiciona su duración: un producto con DEET al 10% dura de 2 a 3 horas, y un producto con DEET al 25% dura unas 6 horas.
  • También hay opciones que tienen otro repelente, la icardina. Se puede utilizar en gel a partir de los seis meses y en spray, a partir de los dos años.
  • El repelente debe ser colocado por un adulto. En las zonas de piel expuesta se coloca sobre la piel; y en donde la piel está cubierta por ropa, se coloca por encima de la ropa.
  • ¿Protector o repelente primero? En verano surge esta consulta: primero se pone el protector solar y, una vez seco, se coloca el repelente. No se recomiendan los productos que tienen ambos componentes mezclados.
  • No se sugiere dormir con el repelente puesto, porque no deja de ser un químico que puede irritar la piel. Cuando ya no hay riesgo de picaduras, lavar la piel.
¿Qué hacemos si los mosquitos pican a los chicos?

No desesperarse. No todos los mosquitos son Aedes aegyptis (y recordemos que estos mosquitos transmitirán el dengue sólo si previamente picaron a una persona con esta enfermedad). La picadura se puede inflamar y ponerse colorada: tenemos que tratar de que los chicos tengan las uñas cortas, limpias y que no se rasquen. Se puede colocar pasta al agua, un preparado farmacéutico a base de óxido de zinc que ayuda a desinflamar. Y, por supuesto, si hay algo que nos parece raro, consultar al pediatra de cabecera.

Si te interesa tener más información acerca del verano y los cuidados hacé click ACÁ.

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