Pediatría y familia: ¿qué hacemos con el prepucio?

sabrina critzmann

Columna publicada en BigBangNews.

«El pediatra le tira el prepucio hacia atrás, ¿qué hago?». El prepucio es objeto de mucha preocupación y controversia dentro de la pediatría, lo que genera que esta pregunta sea muy habitual entre las familias, por eso para hoy preparé una columna sobre este tema.

¿Qué es el prepucio?

Es la piel que recubre el glande, la parte final y más redondeada del pene. Todos los penes, prepucios y genitales son diferentes en la etapa de bebé, de niñeces y de adultos.

El prepucio es objeto de mucha preocupación y controversia dentro de la pediatría, ya que en la mayor parte de los bebés no se «corre», sino que es un agujerito pequeño por le cual muchas veces no se ve el glande: esto se llama fimosis y, en muchas ocasiones, es puntiforme: es decir que es un puntito por donde sale el pis. Es muy importante comprender que esto no es una patología, ni está mal.

Durante muchos, muchos años se sugirió tironear de la piel, incluso hasta lastimarla, para que se vea el glande. Sin embargo, desde hace más de veinte años hay evidencia de que esta práctica puede generar heridas, infecciones y cicatrices que cierran aún más el orificio, requiriendo más adelante una cirugía que se podría evitar.

Entonces, ¿qué hacemos con el prepucio?

Lo mismo que hacemos con el codo y las orejas: lo dejamos crecer. Limpiamos la piel del pene solo con agua y jabón durante el baño, sin tironear (ni por la familia, ni por el pediatra).

A partir de los 6 o 7 años, cuando las infancias que tienen pene ya están más cancheras para bañarse, les sugerimos que solitos vayan conociendo su prepucio y su glande para higienizarlo. Luego, con la llegada de la pubertad, las hormonas actúan en el pene y la mayor parte de dichas personas resuelve su fimosis sin ningún tratamiento extra.

¿En qué casos se necesita cirugía?

En aquellas personas con pene que tienen muchas infecciones urinarias, sobre todo asociadas a reflujo vesicoureteral; o infecciones repetidas del glande y el prepucio. También suelen requerir cirugía aquellos niños a los que se les retrajo muchas veces el prepucio y generaron cicatrices a largo plazo.

¿Y las cremas con corticoides?

A veces, en algunos tipos de fimosis como el llamado “anillo prepucial” se indican cremas con corticoides. Esto siempre se indica después del año de vida, e incluso más adelante.

Estas recomendaciones están fundadas en posicionamientos de la Sociedad Argentina de Pediatría, la Asociación Americana de Pediatría, la Asociación Europea de Urología y otras sociedades científicas. La pediatría va cambiando, y los pediatras seguimos estudiando para ofrecer una mejor atención en conjunto con otras especialidades. “Tirar” del prepucio es una práctica en desuso que puede traer consecuencias negativas.

Suele haber mucha ansiedad alrededor del pene del bebé. Estaría bueno que como sociedad nos preguntemos por qué sucede esto. Paciencia y, como siempre, a dejarlos crecer.

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